Salmonelosis Porcina

15 Agosto de 2008
Fuente: INIA

Generalidades
La salmonelosis es una de las infecciones más comunes en las explotaciones porcinas, causante de importantes pérdidas económicas por mortalidad, morbilidad y costos de tratamientos inespecificos.
El género Salmonella ha sido reconocido como causante de una importante zoonosis alrededor del mundo, de significado económico para humanos y animales. En los cerdos se presenta causando septicemia y enterocolitis. Se ha señalado también casos caracterizados por neumonías, meningitis, encefalitis, abortos y linfadenitis caseosa (Carter y Chenappa, 1993).
La enfermedad en los cerdos usualmente ocurre después del destete y es más frecuente entre las 8 y 16 semanas. La incidencia de la enfermedad está estrechamente relacionada con el sistema de manejo, particularmente los de tipo intensivo, lo cual contribuye a la diseminación de la infección e igualmente a diversas condiciones de estrés (Carter y Chengappa, 1991).
Las bacterias del género Salmonella son bacilos Gram negativos, intracelulares, capaces de resistir diversas condiciones ambientales. Es el grupo más complejo de la familia Enterobacteriaceae, con más de 2.300 serótipos, definidos de acuerdo a sus antígenos somáticos, capsulares y flagelares.
Sin embargo, solo pocos serótipos están adaptados a huéspedes específicos, entre los que figuran S. tiphy , paratiphy, hirschfeldii, sendai (humanos), S. dublin (bovinos), S. gallinarum y pullorum (aves), S. abortusequi (equinos), S. abortusovis (ovinos), S. choleraesuis (suinos). El resto de los serótipos tienen la capacidad de adaptarse a huéspedes variados que pueden diseminar efizcamente la bacteria por las heces (Clarke and Gyles, 1993).
La presentación de la enfermedad en cerdos varía de acuerdo con el serótipo presente. Se considera que el serótipo más importante de la enfermedad en los cerdos es S. Choleraesuis, en particular la var. Kunzendorf, que se asocia con la forma septicemica y S. typhimurium relacionada con la forma entérica de la enfermedad (Clarke y Gyles, 1993; Wilcock, 1986).

Síntomas
La septicemia se caracterizada por falta de apetito, fiebre, debilidad, depresión y signos nerviosos. En casos graves es notable la aparición de áreas de color púrpura (cianosis) en las orejas extremidades, abdomen y lomo, y la mortalidad es alta. S. choleraesuis es un organismo altamente invasivo y el daño sistémico esta relacionado a la producción de una endotoxina.
Los hallazgos de necropsia son pulmones congestionados, ganglios mesentéricos aumentados de tamaño (adenomegalia), hemorragias petequiales en los riñones, la mucosa estomacal e intestinal aparecen inflamada con úlceras en la mucosa del colon (úlceras en botón). La neumonía insterticial y la necrosis hepática son las lesiones sistémicas mas frecuentes.
La forma entérica de la enfermedad producida generalmente por S. Typhimurium es considerada la segunda en importancia para la especie porcina responsable de enterocolitis. Se caracteriza por una diarrea acuosa de color amarillento aguda o crónica, los cerdos se presentan débiles, deshidratados, presentan fiebre, sin embargo la mortalidad es baja. La patogenicidad de S. thyphimurium está relacionada con la producción de una enterotoxina.
En necropsia se observa enteritis necrótica y úlceras en el colon. Los cerdos que se recuperan de la enfermedad se hacen portadores capaces de diseminar la bacteria.
En Venezuela se han señalado los serótipos más frecuentes detectados en la salmonelosis porcina y su relación con la patología salmonelósica.
En 111 aislados se determinaron 10 serótipos diferentes. S. Choleraesuis var. kunzendorf fue el de mayor frecuencia 66,6%, seguido por S. typhimurium, S.agona y S. saint paul con 7,20% respectivamente, S. ohio y S. derby 2,70%, S. marina 1,80%, S. anatum, S. senftenberg y S. llandoff 0,90%, respectivamente y 1,80% de cepas rugosas no tipificables.
Los serotipos de S. choleraesuis y S. typhimurium se vincularon con cuadros de septicemias-enterocolitis, septicemias-neumonias y enterocolitis; S. marina se relacionó con septicemia-neumonía y enterocolitis. El resto de los serotipos solo se relacionaron con enterocolitis (Gallardo et al., 1988).
Las fuentes mas importante de esta infección para los cerdos la constituye el alimento, ambiente contaminados, cerdos portadores y otros animales como roedores y pájaros silvestres. La bacteria entra al animal vía oral y/o nasal.
Cuando el organismo entra por vía oral se establece en el intestino donde la flora intestinal juega papel fundamental en limitar el establecimiento y crecimiento de la bacteria, condición que influye en parte a la mayor susceptibilidad de los cerdos más jóvenes por ausencia de una flora bacterina intestinal bien establecida(Clarke y Gyles, 1993).
La salmonelosis representa un grave problema de salud pública por ser una de las zoónosis más importantes cuyas manifestaciones clínicas en el hombre son gastroenteritis o toxinfección alimentaria, producida por contaminación de los alimentos.
Los productos y subproductos de origen porcino contaminados con salmonela pueden ser fuente de infección en humanos y recientemente se ha señalado a S. choleraesuis con alta predilección a causar infecciones septicemicas en humanos, lo que representa un gran riesgo por la alta patogenicidad de este serótipo (Chiu et al., 2004; Loynachan et al., 2004).

Diagnóstico
El diagnóstico de la enfermedad debe ser diferencial con otras enfermedades como peste porcina clásica, erisipelas, disentería porcina, rotavirus, colibacilosis, coccidiosis. Es importante señalar que posteriormente a los brotes de Síndrome respiratorio reproductivo(SRRP) se presentan grandes brotes de la forma septicemia de la enfermedad que ameritan reconocer el desenvolvimiento epidemiológico de ambas enfermedades.
El diagnóstico debe involucrar la epidemiología de la granja, la clínica, los hallazgos macro y microscópicos que pueden sugerir la presencia de salmonelosis, la cual debe ser confirmada con el aislamiento bacteriológico por el laboratorio.
Las muestras a evaluar son pulmón, corazón, bazo, hígado, riñón, ganglios linfáticos mesentéricos, heces, intestino (ileon y ciego). Después del aislamiento e identificación bioquímica de las salmoneras, se realiza la serotipificación con antisueros específicos y se determina la susceptibilidad antimicrobiana.

Tratamiento
El tratamiento con antimicrobianos a los cuales la bacteria es sensible son de mucho valor en los brotes de salmonelosis. Este tratamiento es efectivo en reducir la mortalidad en el brote y la contaminación del medio ambiente por las bacterias excretadas durante y después de la enfermedad así como en reducir los costos por el uso de antimicrobianos inespecíficos.
Sin embargo, la localización intracelular de la bacteria es una barrera a los antimicrobianos, por lo que la defensa del animal juega un papel importante en la destrucción de la bacteria.
Las medidas terapéuticas consisten en medicar a los afectados mediante el uso de antimicrobianos, considerando la base terapéutica dentro de la dosis y tiempo indicado con la finalidad de evitar la resistencia, por lo que es fundamental apoyarse en el diagnóstico de laboratorio y aplicar el antimicrobiano específico, basándose en el antibiograma de la bacteria aislada.
La resistencia múltiple de salmonela a diferentes antimicrobianos es común y existen evidencias que el uso de antimicrobianos en los alimentos para animales a contribuido a la selección de cepas de salmonela resistentes cuyos patrones de resistencia varían en cada país, región y en diferentes explotaciones.
En Venezuela en estudios realizados en el laboratorio de bacteriología de la unidad de sanimal del INIA se ha demostrado la presencia de alta resistencia en cepas de salmonela a diversos antimicrobianos como sulfonamidas, tetraciclina, estreptomicina, neomicina, kanamicina, trimetoprin-sulfametozaxol y trimetoprin; un porcentaje moderadamente alto para ampicilina, cefalotin, cloranfenicol y gentamicina (Pineda et al., 2001) y un bajo porcentaje de resistencia a las quinolonas y cefalosporinas de tercera generación (datos no publicados). Por esta situación es de gran valor realizar el aislamiento y la correspondiente susceptibilidad antimicrobiana (Chiu et al., 2004; Pineda et al., 2001).

Prevención y Control
Las vacunas vivas atenuadas administradas oralmente proporcionan la mejor protección contra salmonela debido a su habilidad para estimular de manera mas efectiva la respuesta inmune mediada por células, en comparación con las preparadas con bacterias muertas (House et al., 2001). Se dispone de una vacuna viva atenuada contra S. choleraesuis de demostrada seguridad y eficacia con criterios clínicos, patológicos y microbiológicos (Kramer et al., 1992; Loynachan et al., 2004; Maes et al., 2001).
Sin embargo, se han señalado variaciones en el grado de protección en algunas explotaciones, que las relacionan a altos niveles de exposición, a infección antes del establecimiento de la inmunidad vacunal o por estar otro serótipo actuando, por lo que se recomienda aplicarla en áreas donde la salmonelosis es enzoótica y producida por S. choleraesuis.
El control se basa en reducir la contaminación del medio ambiente por animales enfermos o portadores, encontrar y eliminar la fuente de infección. Dado que no es fácil eliminar totalmente la bacteria, se puede mantener en un mínimo controlable, evitando la máxima exposición de los animales y este objetivo se logra con adecuadas medidas de manejo que comprenden métodos de todo dentro-todo fuera, limpieza, desinfección, adecuada disposición de heces y aguas, bioseguridad (desratización), cuarentenas, vacunas y junto con estas medidas se deben realizar periódicamente monitoreos bacteriológicos y serológicos (Clarke y Gyles, 1993; Letellier et al., 2000; Wilcock, 1986).